viernes, 11 de octubre de 2013

Un micro cuento de
                                           SYLVIA IPARRAGUIRRE



EL CORAZÓN DEL BOSQUE
  
          Las botas del guardabosque hunden el tapiz de hojas marchitas. Es el fin del otoño. En el aire se huele el humo acre de las fogatas que la madrugada ha sofoca­do con su aliento frío de huérfana. Un rayo de sol brilla verde sobre una hoja. Más en lo profundo, otros rayos disi­pan la tene­brosi­dad de las ramas entrelazadas. De pronto, un claro del bosque se abre y se ilu­mina. En el cen­tro, una niña, sen­tada sobre su amplio vesti­do, apoya una mano en la cor­teza de la encina. La otra mano sos­tiene sobre la falda al pe­queño unicor­nio, del­gado, tré­mulo, de delica­dos ojos gri­ses. El cuerno es tam­bién gris, con una veta clara que sube rodeándolo como una cinta de plata de la base hasta el vérti­ce.


           Cruje una rama. Los cuatro ojos alarma­dos miran al guarda­bosque antes de desapa­re­cer.

1 comentario:

  1. Hermoso cuento Sylvia. Gracias por tu colaboración. Queda pendiente tu comentario sobre el contenido general del blog. Jorge Mirarchi

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