EMPEZAR DE CERO
EMPEZAR DE CERO
Empezar otra vez de cero, como una petición de principio, un acto
dialéctico primitivo y fundante, el olvido inmisericorde de un pasado al que no
se le confía ni la melancolía ni la nostalgia contingentes y absurdas, ni un
pequeño fragmento de ternura por lo vivido y sufrido. Empezar otra vez de cero, ser un punto
inicial en una teoría otra de los números, primeras páginas de una matemática
de la duración, una utópica pero muy real desgrabación del disquete del tiempo,
siempre en dirección al frente, a lo porvenir, a la incógnita pueril, a la
esfinge sin secreto, a la repetición ab infinitum, porque sí, porque es
necesario para no dejar nada vacío, porque hay que ser una especie de
demostración de un teorema cuya hipótesis nadie hasta ahora se ha atrevido a
formular.
¿Y después? Y después, miles de orgasmos después, se desea empezar
otra vez de cero, claramente ambiguo, claramente anacrónico, mortuorio. Empezar virgen otra vez la danza de la conquista,
la rutina aún desconocida de la búsqueda, el ritual de la cacería, desde cero,
desde el principio, un Dorian Gray tosco pero joven, siempre joven, cada vez un
poco más joven, sin contrapartida pictórica, sin inconsciente, sin momento de
la verdad.
Empezar otra vez de cero.
Sí.
Todos los días, todas las horas.
Empezar.
Otra vez.

Hermoso texto, con varias lecturas pero definitivamente creador, porque en cada creación hay un empezar de cero, de nuevo y para seguir. Muchas gracias por compartir su arte. Cecilia
ResponderBorrar